¿Cómo es la rodilla del perro? Problemas más comunes

La articulación de la rodilla es bastante inestable en comparación con otras partes del cuerpo, así que son fuente de lesiones con relativa facilidad. Los problemas de rodillas pueden aparecer por varias causas aunque los más frecuentes tienen un origen traumático. Con frecuencia se deben a golpes, a movimientos bruscos o bien aparecen tras la realización de ejercicio intenso. Las cojeras en estos casos son habituales.

En las patas traseras del perro, la articulación de la rodilla es la articulación central. Está compuesta a su vez por dos articulaciones distintas: la articulación entre el fémur y la tibia y la articulación entre el fémur y la rótula.

                 VISIÓN FRONTAL Y TRASERA DE LA RODILLA DERECHA DEL PERRO

VISIÓN FRONTAL Y TRASERA  DE LA RODILLA DERECHA DEL PERRO

En la articulación entre el fémur y la tibia participan diferentes elementos, permitiendo así los movimientos de flexión y extensión:

Los ligamentos: aportan firmeza y además proporcionan la fuerza y estabilidad necesarias para soportar el peso del perro, permitiendo un desplazamiento adecuado así como el correcto posicionamiento de la articulación.

Los principales ligamentos de esta articulación son los ligamentos colaterales junto con los ligamentos cruzados.

  • Problema más común: rotura de los ligamentos cruzados, en particular del ligamento cruzado anterior.

  • Causas: Traumáticas o degenerativas. Existe predisposición según la raza y factores como el sobrepeso, el sedentarismo, afecciones endocrinas o los movimientos bruscos como saltar del sofá pueden ser la causa.

  • Síntomas: inflamación, dolor, cojera y falta de apoyo de la extremidad.

Los meniscos: Son unas piezas de tejido cartilaginoso elástico y resistente que amortiguan los impactos, aportan estabilidad y mejoran la cohesión articular. Su función es el correcto acoplamiento entre el fémur y la tibia.

  • Problema más común: lesiones de menisco como fisuras o rugosidades se dan con frecuencia.

  • Causas:  Pueden ser traumáticas, mecánicas o degenerativas. El menisco medial es el más afectado y el daño suele estar relacionado con la rotura del ligamento cruzado anterior.

  • Síntomas: dolor intenso y un chasquido en los movimientos de flexión de la extremidad.

La articulación entre el fémur y la rótula forma un tipo de unión a modo de polea. Una peculiaridad de la articulación de la rodilla es que todos los movimientos que tienen lugar entre la tibia y el fémur también se producen entre la rótula y el fémur, por lo que el desplazamiento de ambas articulaciones se realiza de forma sincrónica. Esto es posible gracias a la unión de la rótula a un ligamento que la une con la tibia y a un tendón que la une a un músculo femoral.

La rótula: Dentro de las estructuras que forman la rodilla, se encuentran unos pequeños huesos llamados sesamoideos, que favorecen el desplazamiento de los tendones y músculos en la articulación. De entre ellos, la rótula es el sesamoideo más grande. La rodilla del perro consta de 4 sesamoideos mientras que el humano sólo cuenta con la rótula.

  • Problema más común: luxación de  rótula es una lesión habitual, en la que la rótula se sale de su ubicación habitual en el fémur.  La luxación de rótula medial es la más frecuente.

  • Causas: Puede deberse a causas congénitas o a un traumatismo, como golpes, caídas o choques.

  • Síntomas: reducción de la actividad, el aumento de la sensibilidad, el dolor, la debilidad y la presencia de crepitaciones..

Las patologías de la rodilla, provocan la pérdida de estabilidad en la articulación y suelen desencadenar una osteoartrosis.

Ortesis de rodilla para perro

Las ortesis de rodilla compensan la pérdida de funcionalidad de la articulación del perro y reducen el desplazamiento lateral de la rodilla. Gracias al aumento del flujo sanguíneo y de la temperatura de trabajo de la articulación se consigue una disminución del dolor en casos de artritis o artrosis, lesión de ligamentos cruzados, lesión de meniscos, problemas de rótula y tendinitis. Suponen un tipo de tratamiento conservador ortopédico que permite mantener la rótula en su ubicación correcta respecto al fémur de manera que se evita el dolor y la inestabilidad.                                                        

Las ortesis de rodilla articuladas son útiles en casos en los que la cirugía no ha tenido los resultados esperados, está contraindicada o bien se decide no operar por distintos motivos. Este tipo de ortesis se utilizan sobretodo en casos de luxación de rótula, para limitar los movimientos laterales y proporcionar más estabilidad, gracias a las articulaciones laterales de aluminio que incorporan.

Equipo veterinario de Ortocanis