LOLA: Rotura del ligamento cruzado craneal de la rodilla

LolaBadalona, 7 de noviembre de 2014

Esta es Lola, una Bulldog Francés de 4 años. Es muy simpática y al igual que muchos perros de su raza. Le encanta montar en monopatín.

Nombre: Lola
Sexo: hembra
Edad: 4 años
Patología: Rotura del ligamento 
cruzado craneal de la rodilla

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       

Lesión de ligamento cruzado en perrosHace unos meses empezó a cojear de su patita posterior izquierda. Después de algunas pruebas en su veterinario obtuvieron el diagnóstico: rotura del ligamento cruzado craneal de la rodilla. Esta lesión provoca que la tibia se mueva adelante cada vez que flexiona la extremidad. Esto, a parte de dolor, conlleva problemas de artrosis que van empeorando con el tiempo.

Para intentar evitar todos estos problemas, en febrero de 2014 decidieron operar. Además, se le prescribió un tratamiento de larga duración con condroprotectores.

Existen dos tipos de cirugías para la ruptura del cruzado: para perros pequeños se suele utilizar la sustitución del ligamento afectado con suturas sintéticas especiales. En perros de mayor tamaño se suele optar por la técnica llamada TPLO, que se basa en una reestructuración de la tibia, que permitirá que ésta vuelva a tener el ángulo adecuado y el  movimiento articular vuelva a la normalidad.

Noviembre de 2014: para Lola la cirugía tuvo buenísimos resultados. Parece que no tiene dolor y ha dejado de cojear... pero ahora a Lola le ha pasado lo que les pasa a muchos perros (y también a personas): con la llegada del frío, su rodilla se ha resentido. Ha empezado a cojear de nuevo, sobretodo al enfriarse la articulación después de pasear.

¿Cómo actuar en estos casos? A Lola le han dado un tratamiento de antiinflamatorios para intentar controlar este dolor puntual y así permitir que apoye la extremidad con normalidad. Además, hemos recibido su visita en Ortocanis para probarle un protector de rodilla... ¡y le sienta fenomenal! Con él, el frío ya no será tanto problema y su rodilla estará más estable. Su adaptaciónn ha sido prácticamente inmediata y no ha sido necesario hacerle uno a medida, la talla XXS le queda de miedo.

      

Cuando hay lesiones graves en traumatología, muchas veces la cirugía es la mejor alternativa de tratamiento. No obstante, nunca debemos quedarnos ahí, sobretodo cuando hablamos de problemas articulares. No debemos olvidar la importancia de la medicación (condroprotectores y analgesia), la fisioterapia (que nos permitirá volver a recuperar la funcionalidad de la articulación) y las ortesis (que protegerán y disminuirán el dolor).

Laura Pérez - Veterinaria de Ortocanis

ortocanis.com